23.01.13

Por Lorea Iglesias, comissària de Mobile Art i autora de  http://blogmobileart.com/

De la misma forma que hace más de una década los artistas comenzaron a utilizar los dispositivos móviles para crear obras, actualmente han incorporado las apps móviles, ya sea como soporte, vehículo o concepto para desarrollar un proyecto artístico.

No ha pasado mucho tiempo desde que Apple inaugurara la primera Apple Store o tienda de aplicaciones, (cuando quisieron “recompensar” y sorprender a los usuarios del iPhone por las no actualizaciones de hardware), y ya forman parte de nuestra vida cotidiana y han conquistado por completo tanto a los usuarios de smartphones, como a empresas o a instituciones de todo tipo.

Nada más aparecer las mobile apps, algunos artistas digitales vieron en ellas una nueva plataforma de distribución para las creaciones que utilizan la pantalla como soporte, ya que significaba poder comunicar, vender, difundir o compartir de forma fácil y a través de un dispositivo al que estamos totalmente habituados, que nos acompaña en todo momento y que además, se conecta a Internet.

Para comprender fácilmente la joven pero intensa relación que existe entre la creación artística y el desarrollo de apps móviles, mostraremos algunos grupos de ejemplos creados a partir del uso que los artistas hacen de ellas.

 

Arte multimedia portátil

Este grupo vendría a estar formado por apps interactivas creadas por los artistas para disfrutar e interactuar (si lo requiere) en la pantalla de nuestro terminal.  En su mayoría son revisiones de obras de software art adaptadas a la pantalla móvil, otras, en cambio, responden al descubrimiento, por parte de los artistas, de las nuevas formas de interacción que esta plataforma permite. Son principalmente contemplativas,  para ver en nuestro terminal y recrearnos con ellas, o incluso para decorar y personalizar nuestro móvil. Normalmente suelen requerir nuestra interacción y reaccionan (en distintos niveles) a nuestras acciones. El resultado son obras abstractas, interactivas, secuenciales y generativas, entre las que destaca Lia, artista y creadora de la página iPhoneArt, una galería virtual y comunidad artística para creadores de software art para iPhone. Lia fue una de las primeras en ver las app como una nueva plataforma de creación, distribución y mercado para sus creaciones.

Lia, iPhoneart

Lia, iPhoneart

Otro artista destacado en la creación de este tipo de apps es Snibbe, algunas de sus apps más conocidas son Gravilux (también para Android), pieza de software art creada en 1997 y adaptada en 2010 al formato aplicación y que reproduce un paisaje estelar a base de puntos que permite la interacción arrastrándolos y la personalización del color, gravedad..etc., Antograph, un dibujo generativo que cobra vida al usarlo o la quizás más famosa Biophilia, creada en 2011 para la cantante Bjork.

 

Arte multimedia interactivo

Las apps evolucionan, junto con la propia tecnología, y los artistas comienzan a integrar el entorno debido a la incorporación de nuevos sensores que se suman a los dispositivos móviles. En este sentido, nos encontramos con obras como Konfetti de Stephan Maximillian Huber, quien explica que la app traduce valores de luminosidad en tiempo real y actúa como un reflejo abstracto de nosotros mismos, generando imágenes, que como nuestras propias emociones, no son estáticas sino que se adaptan al movimiento y a la situación.

Urban Rhythms fue una instalación interactiva de la artista Jody Zellen que fue adaptada posteriormente a formato app. La obra es un reflejo de sus investigaciones sobre la relación existente entre figuras creadas a mano y las generadas por ordenador y representa una metáfora de cómo la multitud se mueve por los espacios urbanos. Zellen ha realizado diferentes obras para móviles, no sólo apps ya que le interesa el móvil como espacio de creación que facilita la accesibilidad a la creación artística, así como por ampliar los límites estéticos de un medio tan utilitario.

App creadas para desarrollar proyectos artísticos concretos, como la red de conocimiento compartido para agricultores, y otras comunidades, Sauti Ya Wakulima del artista digital Eugenio Tisselli. Otro ejemplo de app creada para llevar a cabo un proyecto concreto, podría ser la obra Bank del artista Jordi Abelló, quién desarrolla una app gratuita para Android para que a través de ella disfrutemos de una exposición virtual de retratos de personajes del mundo financiero y que se puede ver en diferentes coordenadas correspondientes a ciertos bancos o en la pasada Documenta 13.

 

Jodi.org, pioneros del net.ar y conocidos por sus proyectos sobre modificaciones artísticas de juegos de ordenador, crean una app llamada zyx para desarrollar una obra performática y colectiva, la app nos muestra una coreografía que demos seguir compuesta por la grabación de movimientos cotidianos, absurdos y compulsivos o las interacciones frustradas que realizamos al usar nuestro terminal. Una reflexión sobre los comportamientos producidos por el uso de tecnología móvil a modo de performance, se realizó en el New Museum de Nueva York.

Proyectos que utilizan apps creadas para otros fines. Existen artistas y colectivos que para llevar a cabo sus trabajos utilizan aplicaciones creadas para otros fines. Un ejemplo a destacar es la app layar de Realidad Aumentada (AR), usada por un gran número de proyectos de artistas o culturales. Como ejemplo cercano, me gustaría destacar al grupo de Barcelona Space Vandals, el cual ha desarrollado distintas acciones basadas en la utilización de la aplicación layar. Pero incluso se han llevado a cabo exposiciones completamente creadas a partir del uso de la AR, como la que se realizaron Sander Veenhof y Mark Skwarek en 2010 en el MoMa.

App como concepto

Aplicaciones creadas por artistas en las que la obra es la app en sí misma (y nuestra interacción con ella). Esto responde a la asimilación del concepto de “app”, por lo que ya no sólo se ve como una herramienta o soporte que ayuda al artista a llevar a cabo una idea, ahora algunos artistas reflexionan sobre el concepto mismo y crean app-obras que no tendrían razón de ser fuera de este ámbito y soporte concreto. Aún representa una minoría dentro de la creación artística vinculada a las apps, pero su mera existencia es importante en el sentido en que abre nuevas posibilidades comunicativas para la creación digital. Cabe destacar, en esta novedosa categoría, dos obras del artista catalán Kenneth Russo, quién recientemente ha presentó en el Museu de L’Empordà dos apps gratuitas para iPhone; Disset Segons, en general, ironiza sobre las categorías que se establecen respecto al contenido de las apps y reflexiona sobre nuestra interacción con las interfaces gráficas. Love Lock reflexiona sobre la identidad en el espacio digital a través de la creación de una especie de red social para enamorados.

No son mucho los ejemplos que se encuentran en este sentido, pero al ritmo al que las apps se están introduciendo en el mundo del arte, es fácil pensar que los artistas continuarán trabajando en este sentido. Y no sólo los creadores, también las instituciones, como la iniciativa del Centro de Arte La Panera de Lleida, donde recientemente desarrollaron una app para ampliar la experiencia del visitante aportando más información sobre las obras, el edificio…etc. y posteriormente evolucionó para albergar contenidos artísticos en formato app creados por los artistas que exponían en el centro, como Eternal Labyrinth que Ignacio Uriarte creó en el marco de su exposición Works, o Glossgate, app creada por Juan López. En la actualidad acoge obras creadas por artistas con inquietudes creativas en este sentido, como World Inside una app de Marina Núñez que permite al usuario descomponer en partículas y volver a componer sus propios archivos fotográficos.

 

En el marco de la creatividad y vinculadas a la creación artística existen otros grupos de gran éxito, tanto entre los artistas como entre los usuarios de smatphones, respecto a la popularidad, descarga y uso de las app, como son las apps de fotografía, las de música y las aplicaciones utilizadas para dibujar. En relación al caso de la fotografía destaca el hecho de que dichas apps han impulsado la creación amateur de una manera espectacular y han motivado a un gran número de usuarios a disfrutar con la fotografía y a muchos amateurs a profesionalizarse, lo cual es bastante relevante. La aparición del iPhone, en este sentido representó un punto de inflexión, ya que en torno a este dispositivo se ha generado una actividad fotográfica que ha alcanzado una mayor difusión. Conocida como la iPhonegrafíaen torno a ella se han generado (de forma más intensa que las fotografías tomadas con otros dispositivos) exposiciones, colectivos, blogs…etc. En el ámbito musical y en el del dibujo, hay que sumarle otro hecho importante, como fue la aparición de dispositivos de mayor tamaño y el incremento de calidad de las pantallas, más sensibles al tacto y con mayor número de pulgadas permite un uso más natural y la posibilidad de sustituir instrumentos y efectos musicales.

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Lorea Iglesias (Donostia 1977). Comisaria independiente y gestora cultural. Licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Salamanca. Tras la licenciatura comienza su especialización en arte contemporáneo en la Universidad de Deusto, pero su interés por la exhibición del arte actual le llevará a cursar estudios de Museología para posteriormente centrar su formación en torno al arte electrónico, especializándose en Comisariado y Prácticas Culturales en Arte y Nuevos Medios en Barcelona. Es en este periodo es cuando comienza su investigación sobre Mobile Art, en el programa de Doctorado de Comunicación Audiovisual de la Universidad Autónoma de Barcelona. Ha comisariado diferentes muestras expositivas y actualmente trabaja en diferentes proyectos artísticos vinculados a la comunicación móvil.

 

 

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