28.04.13

Per Clara Virgili i Cristina Sáez

 

Sense guió, amb amics, amb un equip molt reduït, amb una càmera familiar prestada i pel·lícula de 16 mm regalada, amb els estalvis de tota la vida i amb la necessitat de parlar de cinema. Del cinema que passa entre pel·lícula i pel·lícula, del cinema que passa quant surts de mirar una pel·li i en parles, amb els amics. Del cinema que passa quan passa la vida quotidiana. Així és el segon llargmetratge de Jonás Trueba (amb aquest cognom no us desvetllem cap secret si us diem que és el fill del seu pare, Fernando Trueba). Porta per títol “Los Ilusos” i és una mena de diari íntim d’un jove cineasta. Una crònica sobre un grup de joves que viuen a la “perifèria del cinema”, diu Jonás.

No és una cinta qualsevol. O almenys, el seu director no ho vol. Prefereix mimar-la i cuidar-la, saber en mans de qui va a parar. És per això que només n’ha fet una còpia, que porta allà on li demanen. Com si fos un bolo de música o de teatre.  A Barcelona tindrem l’oportunitat de veure-la al Festival de Cinema d’Autor de Barcelona.

 Presentes al Festival de Cinema d’Autor de Barcelona el teu segon llargmetratge, “Los Ilusos”.

La idea de titular la película “Los ilusos” proviene en parte de darle la vuelta al uso que se hace de la palabra. Cuando normalmente nos referimos a alguien como ‘eres un iluso’ siempre parece que es peyorativo, como algo naíf . A mí me apetecía recuperar el significado casi esperanzador y aplicado al cine, que siempre ha tenido que ver con el ilusionismo. De hecho, viene de ahí de alguna forma.

De què parla “Los Ilusos”?

Del cine pero de una manera un poco particular, de una manera muy cotidiana. En la película no sale ningún rodaje ni todas estas cosas que el cine nos ha mostrado sobre el cine. Cuando el cine se ha retratado a sí mismo siempre ha sido de una manera un poco aparatosa, yo creo, glamurosa. Que está muy bien, ¿eh? Pero aquí buscábamos justo enseñar lo contrario: qué hace la gente que hace cine cuando no está haciendo cine, que es en realidad la mayor parte del tiempo y que, en realidad, es también una manera de hacer cine.

I què fa la gent que fa cine quan no està fent cine? 

La propia vida cotidiana, que se entremezcla muchas veces y es en esa vida cotidiana, en ese tiempo de espera, de incertidumbre, de búsqueda, de deambular, de divagar… Es todo ese proceso previo, que a veces es el más largo, hasta que llega el momento propiamente de la creación. Por eso la película no muestra a nadie ni siquiera escribiendo un guión ni tomando notas, ni por supuesto rodando ni hablando con un productor ni nada de eso, sino que lo que muestra es esa vida de entretiempo. Como cuando has acabado una película y tienes que dar el paso a la otra, pero todavía no sabes qué va a hacer ni qué te vas a encontrar.

La película reflexiona sobre ese momento entre una película y otra. Truffaut decía que cuando un director acaba una película, hasta que enganchaba la siguiente, vivía un proceso de tiempo que es complejo. Y yo quería hacer una pregunta en ese tiempo complejo.

Com et vas plantejar ‘Los Ilusos’?

Nunca hubo un guión propiamente.

Improvització continua?

En realidad, un poco lo que se ve en la película, que es como un cierto divagar y deambular. Uno siempre toma notas y está dándole vueltas muchas veces a la película, aunque sólo sea en la cabeza, a la película que te apetece hacer, el tono que quieres que tenga..  Yo en lo que sí gasto más tiempo y también más disfruto y le doy más importancia es a encontrar a las personas con las que quiero trabajar, tanto detrás como delante. Pero especialmente delante, los que van a ser los actores. Para mí son el material principal del cine. Ellos son el instrumento más bonito que tenemos. Son como los colores que elige el pintor.

Per a aquest film, tu has escollit actors i actrius amics..

Siempre busco un tipo de actores que antes para mí son personas que me interesan. En esta película está llena de gente que yo quiero, que son también mis mejores amigos. O que se han convertido en mis mejores amigos, también a raíz del rodaje de la película. Siempre digo que me interesaban más ellos antes como personas que como personajes. Es más interesante una persona real que lo que yo pueda escribir en un papel en abstracto sobre un personaje. Así es que uno de los mantras de la película que yo repetía a unos y a otros era que intentáramos vernos a nosotros mismos como personajes de ficción. Y lo que se ve en la película es, casi más que personajes, bocetos de posibilidades que habría de personajes.

Para mí el cine también son las conversaciones en los bares. Puede ser escribir sobre cine, hablar sobre cine, cuando vas al cine sales y comentas la peli que acabas de ver con alguien y de alguna manera prolongas la experiencia del cine. Con todo eso quería trabajar.

“Volíem recuperar una manera més artesanal de fer cinema.

També de mostrar-lo i d’exhibir-lo”

 

Només hi ha una còpia de ‘Los Ilusos’, que portes allà on vas.

Queríamos recuperar una manera de hacer cine artesanal, más pequeña, y también de mostrarlo, de exhibirlo. No queríamos entrar en contradicción con la fase inicial de toda esa parte que habíamos vivido previamente de rodaje, de edición. Por eso hemos optado por hacer una única copia que vamos distribuyendo y llevando allí donde nos la piden. Ésa es la idea, que en realidad no es inventar nada, porque antes muchas veces el cine se veía así y se veía más, las películas tenían más vida en los cines aunque estuviera en menos salas. Ahora, sin embargo, hay una cosa que a mí me produce cierta tristeza y es que las películas se agotan muy rápido. Parece que en una semana, en dos semanas, se tiene que concentrar toda una presión mediática de la película y una semana o dos después ya nadie se acuerda de ella.

Yo prefiero, en este sentido, ir más humildemente, poco a poco, llevando la película allí donde me la pidan. Como si fuera cine ambulante. Además, me gusta el hecho de empezar en una sala en concreto, aquí en Madrid, luego ir a otras, como al Festival de Cinema d’Autor. En el fondo es la posibilidad de que la película se vea en Barcelona por primera vez, que me apetece muchísimo.

T’agrada escollir on portes la teva pel·lícula.

Es como tener un hijo. Te preocupas mucho por a qué guardería lo vas a llevar, ¿verdad? en manos de quién lo dejas. Una peli es exactamente lo mismo. Es raro a veces cuando terminamos de hacer una película parece que se la entregamos a unos padres adoptivos a los que además les tenemos que pagar para que la lleven y que normalmente un poco la maltratan y la descuidan y le dan una educación bastante mala. En ese sentido, yo quería copiar ciertas técnicas que pueden tener el teatro o la música, como es la idea del bolo. Nosotros hacemos bolos en los sitios a los que llevamos la película.

També va estar tres dies a Filmin, durant la cloenda del Festival de cinema online Atlántida.

La idea es un poco alternar, servirnos de las diferentes ventanas que tenemos ahora de exhibición. Muchos de los espectadores que quieren ver hoy una película online es porque se han acostumbrado a eso y muchas veces lo prefieren a ir a la sala. O tal vez directamente es que no pueden o no tienen la posibilidad porque no es tan fácil llegar a todas las salas, a todos los lugares, y puede haber alguien que quiera ver la película en una determinada ciudad donde yo no he conseguido una pantalla para proyectarla. A través de un portal como Filmin le puedo ofrecer esa posibilidad. Es útil y permite también que la vea más gente. Y me parece interesante que se simultanee la proyección, online y en sala.  En el mundo del cine tenemos que quitarnos el miedo a eso. Pero…

Prefereixes la sala a la pantalla a Internet…

…reconozco que me gusta particularmente más la  posibilidad de la copia y de seguir apostando por salas solo. Aunque no quizás las salas convencionales de toda la vida, que ahora parece que sólo pueden responder a una inmediatez y a unas cifras económicas. El primer viernes la suerte está echada de la película y da igual a veces incluso que las pelis estén yendo bien o vayan generando un boca a boca porque a los 10 días ya te la tienen que quitar porque han pactado otras. La idea es buscar ese otro tipo de salas que hacen pases concretos, pases pequeños. El cine se sobredimensiona mucho. Muchas veces las pelis tienen unas campañas detrás gigantescas, salen con demasiadas copias y es muy difícil después recuperar la inversión. Todo esto también lo hacemos un poco no tanto por una idea romántica, sino práctica de ser realistas, de no sobredimensionar nuestra película y de ofrecerla de la manera más honesta y más fiel al espíritu con que ha sido hecha.

Com es financia una pel·lícula com “Los Ilusos”? Has recorregut a mètodes com el crowdfunding?

La única regla que nos impusimos fue no depender de nada ni de nadie. No queríamos depender de los productores habituales. De ahí que decidiéramos hacer la película nosotros, cuatro o cinco amigos técnicos, cuatro o cinco amigos actores y juntarnos en nuestros ratos libres. Para pagarla, lo que hemos hecho básicamente es rascarnos los bolsillos nosotros, poner mucha parte de nuestros ahorros ahí, de nuestra energía. Tal vez, si hubiésemos hecho un sistema crowdfunding, hubiera sentido también una deuda mayor con todos esos micromecenas, y en este caso quería intentar no deber nada a nadie.

Los Ilusos está rodada en 16 mm. Per romanticisme?

No me gusta considerarme un romántico del cine. Hay muchas paletas de hacer el cine y una de ellas todavía a día de hoy sigue siendo el celuloide. Quizás ya dentro de muy poco no. Es verdad que ‘Los ilusos’ la hemos hecho de una manera un poco insólita para estos tiempos: rodada en 16 mm en blanco y negro con una cámara muy muy vieja. Pero ha sido un poco por azar. Esa cámara era de mi tío Javier Trueba, que es documentalista; es la cámara con la que él estuvo grabando los yacimientos de Atapuerca; con esa misma cámara él bajaba todos los años a la sima de los huesos y con ella filmó el momento en que se extrajo el cráneo más completo que se conserva de la humanidad.

Una càmera amb molta història..

Luego mi tío consiguió otras cámaras mejores, más ligeras para realizar su trabajo, y ésta se quedó un poco ahí guardando polvo y de repente la redescubrí. Y coincidió con que otro amigo director, Javier Rebollo, había acabado de rodar otra película en super 16mm, le habían sobrado latas de negativo, y nos dejaron otras pocas latas, encontramos más caducadas y.. de repente vimos que teníamos la posibilidad real de hacer una película en super 16. Eso también me llevó a pensar en el tipo de película que quería hacer. ‘Los Ilusos’ iba a ser una película más materialista, sobre la materia. Quería hacer una película en ese sentido un poco bruta, un poco primitiva y eso me lo daba el soporte fílmico. Con el digital, hubiera sido imposible.

Pero soy muy feliz de vivir en un momento en que puedo combinar otras técnicas o puedo usar dispositivos digitales, cámaras. Entre “Todas las canciones hablan de mí” y “Los ilusos”, realicé un mediometraje que se llama “Miniaturas”, que está hecho con mi camarita del teléfono móvil de tres megapíxeles. Y me parece que el formato funciona y que es genial. Me gustaba esa calidad incluso que era ínfima. Ahora he pasado de los tres megapíxeles al negativo de 16mm. Y a lo mejor la siguiente la hago, no sé, vete a saber ya con qué.

 

Frame de l'entrevista que vam gravar a la sala El Matadero, a Madrid, amb en Jonás Trueba. Imatge: Clara Virgili

Frame de l’entrevista que vam gravar a la sala El Matadero, a Madrid, amb en Jonás Trueba. Imatge: Clara Virgili

** Aquesta entrevista es va fer a Madrid, fa uns dies, a El Matadero, on en Jonás Trueba exhibia la seva pel·lícula. L’entrevista va ser enregistrada per la Clara Virgili, la corresponsal del Tendències a Madrid. D’aquí res, la podreu veure en format audiovisual al reportatge que estem preparant sobre el Festival de Cinema d’Autor de Barcelona. Recordeu que sortegem dues entrades per anar a veure aquesta pel·li el proper 1 de maig. Només cal que ens deixeu un comentari al facebook del Tendències: facebook.com/xarxatendencies.